Ocho casas · cuatro denominaciones · dos países · la misma costa
Entre Jerez y Sanlúcar hay veinte minutos de coche. Se usa la misma uva, la palomino, y el mismo método. Y sale otro vino: en Jerez, fino; en Sanlúcar, manzanilla. La diferencia la pone el río — la humedad que mantiene viva todo el año la capa de levadura, el velo de flor, flotando sobre el vino. El Condado de Huelva, al otro lado de la marisma desde Sanlúcar, cría bajo esa misma flor y embotella una rareza que casi ningún cliente extranjero ha probado: el vino naranja. Cruzado el Guadiana, la flor se acaba: en el Algarve no hay soleras de treinta años, hay vino joven de uvas que casi nadie fuera de Portugal ha probado. Y más arriba por la misma costa, en la desembocadura del Duero, el vino vuelve a ser de crianza — pero fortificado: las bodegas de oporto de Vila Nova de Gaia, frente a Oporto. Ocho casas están abiertas hoy — elija una aquí abajo.



Fotografías cedidas por Hidalgo La Gitana, Morgado do Quintão y Quinta dos Vales, propiedad de cada establecimiento
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Veinte minutos, y otro vino. Si de todo esto se lleva una sola cosa, que sea ésta: Jerez y Sanlúcar están a veinte minutos, usan la misma uva y el mismo método, y el vino sale distinto. No es el suelo, es el río — la humedad que mantiene viva en Sanlúcar una capa de levadura que en Jerez adelgaza en verano. Hay que catarlos el mismo día, uno detrás de otro, para creérselo.
Jerez · Bodegas Tradición, Williams & Humbert y Rey Fernando de Castilla — Sanlúcar de Barrameda · Hidalgo La Gitana — Bollullos Par del Condado · Bodegas Sauci — Algarve · Morgado do Quintão y Quinta dos Vales. Tres denominaciones de origen, dos países y una marisma en medio, todas a un paso del mar.