Sobre Ophir
Ophir era, en el mundo antiguo, la tierra del oro. Nadie sabe con certeza dónde estaba. Lo que sí se sabe es que aquel oro llegaba en las naves de Tarsis, y Tarsis es el nombre que la Antigüedad dio a este rincón del Atlántico, donde todavía se ven las minas de las que salía el metal.
Recuperamos ese nombre para un territorio real: Huelva, el Algarve, Jerez y Sanlúcar, y Sevilla. Campos de golf a pie de marisma y de acantilado, casas de vino que abren sólo con cita, y una cocina que se come donde se pesca y donde se cría. Todo dentro de un radio de dos horas: aquí se cambia de país sin cambiar de hotel. Se desayuna frente a la marisma, se juega en el Algarve y se cena en Jerez, y no hace falta deshacer la maleta.
Entre Jerez y el Algarve hay siete casas de vino que trabajan con nosotros, y a sus bodegueros los conocemos por su nombre. No son una excursión que se añade al final del viaje: van dentro, con la hora puesta, de manera que no le quitan un hoyo a nadie. Un amontillado de treinta años por la tarde y dieciocho hoyos por la mañana caben en el mismo día. Esa combinación no existe en ningún otro destino de golf de Europa, y no es una frase: entre Jerez y Sanlúcar hay veinte minutos, se usa la misma uva y sale otro vino, y eso sólo se entiende catándolos el mismo día, uno detrás de otro.
Jerez, Sanlúcar y el Condado de Huelva crían los tres bajo velo de flor —una capa viva de levadura que mantiene la humedad del Atlántico—. Se cruza el Guadiana y eso se acaba: en el Algarve hay vino joven, de uvas que casi nadie fuera de Portugal ha probado, hecho en fincas pequeñas que miran al mismo mar.
Diseñamos viajes privados, uno a uno. No hay cupos, ni salidas garantizadas, ni un folleto del que elegir. Hay una conversación y, después, un itinerario con el precio cerrado y una sola persona al otro lado del teléfono, antes, durante y después del viaje.
Su bodega, desde aquí. Un servicio que nace de lo anterior y que no tiene nadie más. Cuando vuelve a casa, el vino que descubrió aquí sigue a su alcance: usted nos dice qué quiere y de qué casa, y nosotros lo gestionamos con la bodega para que se lo envíen a su país, cuando le apetezca y las veces que le apetezca. No hace falta que vuelva a viajar para seguir bebiendo de la misma bota. Y si quiere algo que no probó —una añada, un VORS, el lote que embotelló usted mismo en la adega—, se lo buscamos en la casa que lo tiene.
Cómo funciona. Nos escribe. Hablamos con la bodega, le pasamos el precio con el envío incluido y usted decide. La botella sale de la propia bodega, no de un almacén.
Diseñamos para quien busca un lujo que se nota en el detalle, no en el volumen. Nada de eso se anuncia. Simplemente está cuando llega.
Ophir de un vistazo
Ophir es una diseñadora de viajes boutique con base en Huelva, sur de España, que crea viajes a medida tanto para viajeros privados como para turoperadores y clubes de golf.
Para Agencias y Colaboradores
Ophir colabora con turoperadores, clubes de golf y agencias MICE/de incentivos que buscan un especialista local en Huelva — como escapada cerrada o integrada en un programa más amplio.
Para Empresas
Premiar a un equipo, recibir a clientes VIP o celebrar un torneo corporativo — Ophir diseña el programa completo, desde el golf y la gastronomía hasta un espacio privado para reuniones, con un único punto de contacto en todo momento.
Incentivos de Golf CorporativoHablemos
Cuéntanos tus fechas, el tamaño del grupo y qué es lo más importante para ti — nosotros nos ocupamos del resto.
¿Prefieres escribir directamente? info@ophirtravel.com