Elige una bodega
Lo primero que sorprende es el tamaño. Más de cincuenta mil metros cuadrados bajo cubierta y sesenta mil botas de roble americano envejeciendo a la vez vinos de Jerez, brandis y destilados. Está entre las mayores instalaciones de Europa y figura catalogada como Patrimonio Inmueble de Andalucía. Junto al vino, dos cosas que la casa también hace suyas: el ron Dos Maderas y el brandy Gran Duque de Alba. El guía va en exclusiva para el grupo, en español, inglés o alemán, y todos los espacios son accesibles. Está a diez minutos en coche de Montecastillo.
El recorrido por las naves y una cata de cuatro vinos con aperitivo de patatas y aceitunas. La entrada natural para quien no ha catado jerez nunca.
La misma visita añadiendo el Gran Duque de Alba. También hay una versión centrada en la crianza biológica, que es la que explica el velo de flor viendo las botas.
Dos horas y la razón por la que merece la pena subir de categoría: amontillado Jalifa de treinta años, palo cortado Dos Cortados de treinta, Canasta de treinta y Pedro Ximénez Don Guido de veinte.
Dos de sus caminos propios: el ron Dos Maderas, envejecido en botas que antes tuvieron jerez, y el Don Zoilo de quince años. Para quien ya conoce el vino y quiere lo que no esperaba encontrar.
La cata cara entra con menos gente que la barata. Parece al revés y no lo es. La de cuatro vinos pide ocho personas; las Soleras Especiales, cuatro. Así que si viajan dos parejas, la visita que pueden hacer es precisamente la de los vinos de treinta años.
Williams & Humbert no va dentro del precio de ninguna estancia. Se reserva a través de nosotros, se paga su tarifa y nosotros ponemos la hora, avisamos a la bodega y, si lo quieren, el traslado. Recomendamos siempre el traslado: en una cata se bebe.