Elige una bodega
Bollullos Par del Condado es el pueblo con más bodegas de la D.O. Condado de Huelva, en plena comarca de Doñana —a veinte minutos de El Rocío y del Parque Nacional— y a mitad de camino entre Huelva y Sevilla. Es la única bodega de nuestra propia provincia. Y hace dos cosas que no hace ninguna otra casa del catálogo: el vino naranja del Condado, una rareza que casi ningún cliente extranjero ha probado, y la crianza biológica bajo velo de flor —la misma que explica el fino y la manzanilla—, aquí, en Huelva y no en Jerez. Es una bodega familiar pequeña, y la visita la hacen las propias hermanas Sauci: al lado de los cincuenta mil metros cuadrados de Williams & Humbert, el contraste es exactamente el que hay que enseñar.
Visita privada de la bodega, degustación y después el picoteo sin prisa, los dos solos. Y se van con una botella de regalo. El plan de pareja que no teníamos en Huelva, y el único de todo el catálogo del que se vuelve a casa con vino puesto.
La visita, el curso de cata de cinco vinos y una copa final con picoteo. Es el producto de grupo de la casa —entra desde diez personas—, que es justo el tamaño de un grupo de golf que viaja junto.
La visita guiada y una degustación de los vinos dulces de la casa, con chocolates y dulces típicos. Es la más golosa y la que mejor funciona por la tarde.
La misma visita guiada con degustación, en dos versiones: con un snack, que es la puerta de entrada de la casa, o con picoteo de ibéricos, que la convierte en media tarde.
La visita y una cata identificativa de siete vinos con un test de personalidad: cada uno acaba sabiendo qué vino de la casa es el suyo. Pide grupo grande, así que es la de un torneo, un incentivo o un club entero.
Visita, cata de aromas y golosinas, pensada para ellos. No la tiene nadie en golf, y resuelve la tarde de la familia que viaja con el jugador.
El vino naranja, que no se bebe en ningún otro sitio. El Condado tiene un vino que el cliente británico o noruego no ha probado nunca y que no va a encontrar en ninguna otra parada del viaje. Y en la misma casa se cría bajo velo de flor, como el fino de Jerez, a hora y media de allí y en otra provincia. Para quien ya ha hecho el marco de Jerez, esto es lo que le falta.
Bodegas Sauci no va dentro del precio de ninguna estancia. Se reserva a través de nosotros, se paga su tarifa, y nosotros ponemos la hora, avisamos a la bodega y, si lo quieren, el traslado. Las visitas se hacen normalmente de lunes a sábado a las 12:00, según disponibilidad —en verano, de lunes a viernes—, y la reserva previa es obligatoria. El traslado desde el hotel se cotiza aparte y lo recomendamos siempre: en una cata se bebe.