Sevilla, Jerez, Doñana, Ronda y el spa · entre Huelva y el Algarve
Una semana de golf son cinco rondas y siete días. Quedan dos días enteros y siete tardes, y casi siempre viene alguien que no juega. Esa parte del viaje —la que no aparece en ningún paquete— es la que decide si el año que viene vuelven. Por eso esta página existe. Desde la costa de Huelva se desayuna en el hotel, se pasa el día en Sevilla y se vuelve a cenar; Doñana está enfrente; las minas de Riotinto y la sierra de Aracena quedan a una hora tierra adentro; y cruzando el Guadiana, en cuarenta minutos, ya es Portugal. Desde la base de Cádiz, lo mismo con Jerez, la bahía y los pueblos blancos. Nada de esto obliga a cambiar de hotel ni a perder una salida.



Fotografías propias de Ophir Travel
Poco más de una hora desde la costa de Huelva, y menos desde Jerez. El Real Alcázar —el palacio real en uso más antiguo de Europa—, la catedral, Santa Cruz y la plaza de España, con guía oficial y a pie. Se sale después del desayuno y se cena de vuelta en el hotel, o se cena allí y se vuelve de noche.
En la Real Escuela Andaluza del Arte Ecuestre se ve «Cómo bailan los caballos andaluces», que es una doma clásica puesta en música y no se parece a nada. La ciudad se recorre andando y está llena de bodegas —eso tiene su propia sección—. A media hora, Cádiz, que se tiene por la ciudad más antigua de Occidente.
La marisma por donde pasan las aves entre Europa y África, en todoterreno y con guía. Y al lado, El Rocío: un pueblo con las calles de arena en vez de asfalto y los caballos atados delante de las casas, vacío once meses al año. Está a una hora de El Rompido y no se parece a ningún otro sitio de España.
Se excava aquí desde antes de los romanos, y el río baja rojo de verdad, por el hierro. El paisaje es tan parecido a Marte que la NASA lo ha usado para ensayar la búsqueda de vida en el planeta. Se baja a la corta, se recorre el museo minero y se sube al tren de vía estrecha que llevaba el mineral al puerto.
Dehesa de encinas, cerdo ibérico de bellota y los pueblos de Jabugo. Debajo del propio pueblo de Aracena se abre la Gruta de las Maravillas, la primera cueva turística que se abrió en España. Se visita una bodega de secadero, se come donde se cría el cerdo y se vuelve por la tarde.
A veinte minutos de Huelva. De Palos de la Frontera salieron las tres carabelas el 3 de agosto de 1492; en el muelle hay réplicas de las tres a tamaño real y se sube a bordo. Enfrente, el monasterio de La Rábida, donde Colón se alojó antes de zarpar.
Desde la base de Cádiz. Vejer es un pueblo blanco colgado sobre la campiña; en Bolonia, a pie de playa, está la ciudad romana de Baelo Claudia, que salaba pescado para todo el imperio. Y en Barbate y Zahara se sigue pescando el atún con la almadraba, un arte de origen fenicio: la temporada es de abril a junio y se come donde se descarga.
El pueblo partido en dos por un tajo de cien metros, con el Puente Nuevo cruzándolo por arriba y una de las plazas de toros más antiguas que quedan en pie. Es el día largo de los que salen desde Cádiz o Sotogrande, y se vuelve por la sierra de Grazalema.
Para quien se aloja en Portugal. Silves fue la capital morisca del Algarve y conserva un castillo entero de piedra roja; la Ria Formosa son sesenta kilómetros de laguna e islas de arena que se recorren en barco pequeño, con flamencos, desde Faro o desde Quinta do Lago. Quince minutos de coche desde la mayoría de los campos, y otro Algarve.
El que no juega no espera. Es la frase que más repetimos y la que más viajes ha cerrado. En un grupo de golf siempre hay alguien que no juega, y lo normal es que pase la semana en la piscina del hotel esperando a que los demás vuelvan. Aquí no: mientras el grupo juega, esa persona está en Sevilla, en Doñana o en el spa, y a la hora de cenar se cuentan el día. Esa es la diferencia entre un viaje de golf y un viaje.
No todos los días apetece coger el coche. Esto ya está contratado en cada destino, con su precio cerrado:
No vendemos excursiones sueltas. Las encajamos en el viaje: el guía es oficial y habla su idioma, el coche recoge en la puerta del hotel y la hora se fija para que no se cruce con el tee time del grupo. El guía y el vehículo se cobran por grupo, no por persona —berlina de 1 a 3 plazas o minivan de 4 a 8 en Huelva y la Costa de la Luz, Mercedes Clase E, V o S en Andalucía oriental (con recargo de temporada en Málaga y Marbella de junio a septiembre), y vehículo privado con conductor en Portugal. El atún de almadraba sólo de abril a junio, y las experiencias de bodega van en su propia sección. Díganos quién juega, quién no y qué les apetece, y le devolvemos el viaje entero cerrado —rondas, mesas y días libres— con un solo precio y una sola persona al otro lado del teléfono.