Loulé · Algarve Interior
Fotografías cedidas por Ombria, de uso exclusivo para esta ficha.
Ombria no está en la costa, y ésa es exactamente su gracia. Está tierra adentro, en las colinas de Loulé, entre ríos, laderas y árboles viejos, a media hora del ruido. Lo diseñó Jorge Santana da Silva, el mismo autor del Laranjal de Quinta do Lago. Son 18 hoyos, par 71 y 5.802 metros: no es un campo de potencia, es un campo de terreno. Se juega con las curvas de nivel y no contra ellas, y el recorrido sube y baja siguiendo lo que ya había allí. Greens y calles se funden con lo de alrededor hasta que cuesta ver dónde empieza el campo —y eso no es casualidad: el resort construyó en menos de una cuarta parte de su superficie y replantó especies autóctonas por todo el trazado. Para nosotros cumple una función muy concreta: es el día distinto de una semana en Vale do Lobo. Cuando ya se han jugado el Royal y el Ocean y apetece cambiar de paisaje, se sube a Ombria —y en nuestras estancias el buggy compartido va incluido, que en un campo de colinas se agradece—.
El sello ambiental serio de este deporte. Tiene certificación de la Fundación GEO. Para el cliente escandinavo, que pregunta por esto antes que por el par, no es un detalle: es un argumento.
¿Prefiere jugarlo desde otro hotel, o en otra combinación? Compóngalo con nosotros y recibirá una propuesta con el precio en firme.